España desciende al puesto 32 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa

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Fuente: RSF.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha publicado la vigésima edición de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, que evalúa las condiciones en que se ejerce el periodismo en 180 países y territorios del mundo. España ha caído tres puestos en la clasificación respecto a la edición de 2021 y se sitúa en el puesto 32, debido a la polarización mediática y el deterioro económico del sector.

El descenso de España se debe a que RSF ha implementado una nueva metodología con cinco nuevos indicadores: contexto político, marco legal, contexto económico, contexto sociocultural y seguridad. El marco económico ha sido el que más ha afectado a la profesión en España y ha propiciado la caída de tres puestos en la clasificación debido a la precarización del sector.

RSF señala que el contexto económico de los medios ha penalizado la posición española por “la excesiva concentración del mercado, las graves dificultades para crear un medio, las nulas ayudas para impulsar el surgimiento de nuevas publicaciones y la grave precarización de los profesionales”.

Según destaca el informe, la precarización del periodismo en España, que se instaló con la crisis de 2008, comienza a tener tintes crónicos y esto atenta contra la libertad de prensa porque, sin unas condiciones dignas, los periodistas son más vulnerables ante las presiones y la autocensura.

Otro aspecto en el que hace hincapié el informe es la polarización de los medios de comunicación, ya que, según explica RSF, son “cada vez más próximos a medios de opinión”. Una tendencia que, siempre según RSF, se perpetúa a nivel global con medios “foxnewsizados” y olvidadizos de su misión de informar de forma independiente, alejados de posicionamientos políticos.

Los SLAPP (Strategic Lawsuits Against Public Participation), es decir, acciones judiciales abusivas interpuestas contra los periodistas con fines a menudo intimidatorios han proliferado en España y en el entorno europeo. RSF señala casos como el de Cristina Cifuentes contra Eldiario.es por el Caso Máster; el de Infolibre denunciado por Teodoro García Egea, ex secretario general del PP, y Fernando Miras, presidente de la Región de Murcia; o el de El Confidencial, con una demanda millonaria de Iberdrola. Además, señalan que, ante la denuncia de un periodista a un policía o viceversa, estos se enfrentan a procesos judiciales en los que prevalece casi por sistema la versión policial.  No obstante, resaltan que la justicia española “suele ser garante con la libertad de prensa”.

España destaca en seguridad y marco legal

España se coloca entre los líderes de la Unión Europea en el indicador de marco legal, en el puesto 12 de la clasificación. Además, RSF valora positivamente que la tramitación en el Congreso de la posible derogación de los llamados delitos de expresión o del artículo de la Ley Mordaza que penalizaba la captación de imágenes de las fuerzas de seguridad por la prensa, que está en trámite para ser derogado tras haber sido declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional.

Respecto a la seguridad de los periodistas, España, en el puesto 35.º, está mucho mejor calificada que Reino Unido (49.º), Francia (85.º) o Alemania (91.º). RSF destaca la ausencia de ataques a la prensa en las manifestaciones antivacunas o contra las medidas sanitarias, así como el fin del conflicto catalán, que colocó a España a la cabeza de la Unión Europea en agresiones a la prensa entre 2017 y 2019.

Europa padece más agresiones a periodistas

Europa copa nueve de los diez primeros puestos de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa. Noruega se mantiene en el primer puesto, seguida de Dinamarca (2.º) Suecia (3.º), Estonia (4.º), Finlandia (5.º), Irlanda (6.º) y Portugal (7.º). Lituania y Liechtenstein ocupan el noveno y décimo puesto de la clasificación respectivamente. Costa Rica (8.º) es el único país no europeo en las diez primeras posiciones de la tabla.

Sin embargo, no todo es positivo en los países europeos. El análisis de RSF refleja el regreso de asesinatos a periodistas en la Unión Europea: Giorgos Karaivaz en Grecia (108.º) y Peter. R De Vries en Páises Bajos (28.º). Además, han aumentado las agresiones a periodistas porque, según explican, estos “han sido asimilados erróneamente a las autoridades y han tenido que hacer frente a una hostilidad virulenta por parte de manifestantes contrarios a las medidas de lucha contra el coronavirus”. Ha habido un elevado número de agresiones en Alemania (16.º), Francia (26.º), Países Bajos (28.º) e Italia (58.º). Los insultos y amenazas a periodistas se han dado en todo el continente.

El análisis del contexto europeo muestra como algunos gobiernos de la Unión Europea y países aledaños han endurecido las medidas liberticidas contra periodistas, especialmente en Eslovenia (54.º), en Polonia (66.º), en Hungría (85.º), en Albania (103.º) y en Grecia (108.º). Si bien, también destaca que países como República Checa (20.º), Serbia (79.º) y Bulgaria (91.º) han logrado avances contra la impunidad y el alivio de la presión política a los periodistas. RSF realiza un apartado respecto al veto a los medios que difunden propaganda rusa, acusando a los países europeos de haberlo realizado “sin un marco jurídico adecuado”.

Clasificación

Consulta la clasificación completa aquí.

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